Feministes i “Feministes” ÀGORA QUÀNTICA presenta dins del 2on. cicle  Amb Veu de Dona  a Gràcia
Divendres, diset de juny de 2022, a les 18:30h.
Conferència – Debat Feministes i “Feministes” (Segona Part)
a la Sala Diamant del Centre Moral i Instructiu de Gràcia, carrer Ros de Olano, 9 – 08012 BARCELONA – Tel. 932 181 964
Divendres 17 de juny de 2022 a les 18:30h.
Amb la participació de:
  • María Pérez (Doctora en Medicina Integrativa)
  • Magalí Paramio (Enginyer Industrial, especialista en energies)
  • Gemma Garcia (Regidora de l’Ajuntament de Parets i membre de MÉS)
  • Júlia Calabuig (Marketing Esportiu)
Bea Talegón no va poder assistir presencialment a la conferència Amb veu de dona i ens va fer arribar la seva ponència amb el següent escrit:
Hoy me gustaría estar junto a vosotras, junto a vosotros, en este interesante encuentro que ha organizado mi querido Jordi Rates con el lema Feministes i “Feministes”
Como no me ha sido posible participar, os hago llegar algunas reflexiones para aportar en un interesante debate.
Comento con Jordi, con mucha frecuencia, la deriva que observamos los dos, sobre todo en mujeres jóvenes, que identifican -erróneamente- el feminismo con sentir un rechazo hacia los hombres.
Estamos los dos de acuerdo en que hay algún error en el planteamiento que se está haciendo para que nuestras generaciones más jóvenes entiendan que defender posturas feministas significa confrontar con los hombres, posicionarse frente a ellos y dar por hecho que son culpables de todo lo que por desgracia ocurre mayoritariamente a las mujeres.
En primer lugar, sería necesario abordar la realidad que vivimos desde una perspectiva de sometimiento: de quienes ostentan algún tipo de “poder” frente a quienes no lo tienen. Ahí en mi opinión radica la base del problema. Evidentemente en una sociedad construida en valores que han perpetuado el papel de la mujer como “el sexo debil”, o con menos capacidad que el hombre para desarrollarse en una sociedad que sistemáticamente nos lo ha puesto muy difícil, las mujeres necesitamos reclamar, exigir que se termine con estos obstáculos y abusos que venimos sufriendo.
Pero sería un error plantear que la culpa de esto la tienen los hombres por el hecho de serlo. Creo que el problema radica en una manera de entender el mundo basada en la fuerza: la de la economía, la de la raza, la de la cultura, la de lo bien visto y la de lo mal visto. Y evidentemente quienes sostienen los abusos, sean hombres o mujeres, son los que originan esta situación de desequilibrio.
¿Existe machismo? Sin duda. Pero el machismo como tal, que da por hecho que el hombre debe ostentar una posición de fuerza frente a las mujeres en diferentes ámbitos de la vida, se sustenta no en el hecho de que sean hombres los “poderosos”, sino en el hecho de que las estructuras de una sociedad se asientan en esta comprensión y participan de ella tano mujeres como hombres. Porque conductas machistas, tristemente, son perpetuadas por mujeres en muchos casos.
Han sido las mujeres las que se han encargado de introducir en las mentes tanto de hombres como de otras mujeres la correcta sumisión, el papel de la mujer en segundo plano, el machaque sistemático de las mujeres libres. Las mujeres, hay que decirlo, hemos formado parte de una cultura de señalamiento y machaque hacia otras mujeres. Y lo seguimos haciendo. No hay más que ver el debate encarnizado en el feminismo sobre la prostitución, sobre la gestación subrogada o sobre tantos asuntos actuales que lejos de ser tratados con empatía, respeto y escuchando a las mujeres implicadas directamente, pasan éstas a ser puestas en un segundo plano para que sean otras las que hablen por ellas y decidan lo que es digno, lo que no lo es y dónde están los límites de la moral.
Peligrosamente se alzan banderas en nombre del feminismo cuando los discursos no dejan de culpabilizar al hombre de forma sistemática. Y esto no es justo ni es lógico. Los hombres, al igual que las mujeres, tenemos la obligación de aprender a conocernos, a respetarnos como seres humanos y construir conjuntamente una sociedad llena de oportunidades para todos. Criminalizar al hombre por el hecho de serlo, está generando una sensación de incomodidad en no poca parte de los hombres, pero también en algunas mujeres que, como yo, consideramos que el problema a tratar tiene más que ver con cómo entendemos la libertad, el respeto y las diferencias, introduciéndolas en un sistema demasiado perverso como para simplificarlo en una guerra de sexos.
Tan importante es que los hombres se sientan parte de la lucha feminista como que las mujeres nos atrevamos también a denunciar los comportamientos abusivos, castrantes, y machistas de algunas feministas. Porque los hay, porque lejos de reflejar lo que el feminismo (abierto, plural e integrador) debería ser, están haciendo del movimiento una suerte de exhibición de amalgamas de odio para justificar posturas de reivindicación.
Estoy convencida de que hallar las razones y encontrar las soluciones es una tarea conjunta, de hombres y mujeres, que ante todo defiendan la libertad individual de todas las personas y que además, aprendan a corregir de manera conjunta las tendencias de una sociedad enferma que machaca al diferente y que se aferra en ocultar sus miedos -que son muchos- atacando al que consideran “enemigo”.
Bea Talegón
Amb veu de dona
Jordi Ratés
Jordi Ratés

Astròleg. Coneixedor de temes ocults i de temes intrigants que ens deixen perplexos. És el president de l’entitat Àgora Quàntica dedicada a la divulgació d’aquests temes.