El empresario Joan-Artur Roura i Comas (Barcelona, 1944) es un coleccionista ecléctico, aunque él no se considera exactamente coleccionista, sino más bien amante y protector del arte. A los 20 años adquirió su primer cuadro con el dinero que su padre le había dado para comprarse un coche, y hoy uno de sus objetivos es recuperar piezas históricas del arte catalán. Ahora desvela parte de su colección, concretamente bodegones, en el Museu Can Framis de la Fundació Vila Casas, en una exposición abierta hasta el 21 de enero dentro del ciclo El arte de coleccionar comisariado por Daniel Giralt-Miracle.

[Foto: Laura Gómez Lerena]

Josep M. Reichardt

Equip Editorial de Àgora Quàntica